Pizza vegana con espirulina, remolacha y garbanzos
Pizza vegana con espirulina, remolacha y garbanzos

Pizza vegana con espirulina, remolacha y garbanzos

    

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En cuanto a la inspiración para la pizza vegana de esta semana, nos volvemos un poco locos… ¡Remolacha y espirulina con garbanzos! ¡Madre mía, esta colorida pizza vegana del siglo XXI es una bomba saludable! Contiene nutrientes que fortalecen el cuerpo y la mente estimulando el sistema inmunológico, combatiendo la inflamación, y ayudando a desintoxicarnos.

  • Preparación: 1 hr
  • Cocina: 30 mins
  • 1 hr

    30 mins

    1 hr 30 mins

  • Para: 4 personas

Ingredientes

Para la masa de pizza con espirulina:

2 cucharaditas de levadura seca activa

1 cucharadita azúcar

1 cucharadita de sal marina

2 tazas de harina

1 cucharada aceite de oliva

2 cucharadas de espirulina en polvo

Para el pesto de remolacha:

1 remolacha roja grande pelada y cortada en trozos

aceite de oliva virgen extra

sal marina y pimienta negra

1 diente de ajo troceado

2 cucharadas de jugo de limón recién exprimido

Para la pizza:

1 bote garbanzos cocidos (450gr), no serán necesarios todos, pero de esta manera te ahorras tener que tenerlos en remojo el día antes y cocinarlos. Lávalos y escúrrelos para la preparación de la pizza.

1 aguacate cortado en rodajas finas

albahaca fresca

mayonesa vegana, puedes comprarla en supermercados y centros especializados (opcional)

Elaboración

Para la masa de la pizza con espirulina:

En un tazón de acero inoxidable o cerámica combina la levadura y el azúcar y agrega 1 taza de agua caliente. Deja reposar 2 minutos o hasta que la mezcla comience a hacer espuma.

Agrega entonces la sal, la harina y la espirulina y mezcla con un tenedor hasta que la masa esté firme. Si está demasiado pegajosa agrega más harina. Si se deshace demasiado agrega más agua.

Amasa en un tazón y forma una bola suave.

Cubrela finamente de aceite y deja que la masa repose hasta que duplique su tamaño (más o menos), dependerá de la temperatura ambiente de la cocina (hasta dos horas o más). Ya puedes ir preparando mientras el pesto de remolacha para el topping de la pizza.

Para el pesto de remolacha:

Precalienta el horno a 220 grados centígrados.

Forra una bandeja para hornear con papel pergamino y coloca la remolacha picada, rocía con aceite de oliva y sazona con sal y pimienta. Mezcla bien y déjala que se ase en la rejilla central durante unos 30 minutos o hasta que los trozos de remolacha se pinchen fácilmente con un tenedor.

Retira la remolacha del horno y en una batidora combinala con el ajo, dos cucharadas de aceite de oliva virgen y el jugo de limón. Bate hasta obtener un color suave y uniforme. Prueba y sazona con más sal si fuera necesario.

Para la pizza

Para obtener una corteza delgada divide la masa en dos partes iguales y aplasta delicadamente con las manos hasta obtener la forma deseada. Con cuidado sin demasiada presión extiéndela sobre un papel de pergamino ligeramente enharinado. Puedes estirarlo un poco con las manos hasta que tenga la forma correcta.

Agrega el pesto de remolacha igual que harías con la salsa de tomate tradicional.

Con una cuchara coloca los garbanzos en el círculo central, pensando en dejar espacio para las hojas de albahaca fresca y el aguacate en el borde exterior, y aplastalos suavemente.

Luego hornea en la rejilla central del horno durante 15 minutos o hasta que la corteza esté crujiente.

Retira del horno y coloca el aguacate y la albahaca uniformemente por cada trozo que vayas a cortar.

Adorna con la mayonesa vegana (opcional).

Cortar y servir. A comer! Ñam ñam!

Si te gusta más la corteza gruesa de la pizza no dividas la corteza y hornéala un poco más. Es bastante probable que te sobre pesto de remolacha así que puedes refrigerar el resto en un recipiente hermético para más adelante, por ejemplo para untar unas tostadas o añadir a un plato de pasta bastante original 🙂

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